Familias de Carahue regresan tras inundaciones y constatan graves daños en sus viviendas y cultivos
A más de una semana del desborde del río Imperial y el estero Ranquilco, habitantes de Taife Bajo comenzaron a regresar a sus casas para evaluar los daños. Varias viviendas aún no pueden ser habitadas y vecinos reportan pérdidas totales de cultivos.
Paulatinamente, las familias afectadas por las inundaciones provocadas por el desborde del río Imperial y el estero Ranquilco, en el sector Taife de Carahue, han comenzado a regresar a sus hogares para evaluar los daños que dejó el agua.
A más de una semana de la emergencia, habitantes de Taife Bajo, en las cercanías de la escuela del sector, pudieron volver a sus viviendas y encontrarse con las consecuencias de la inundación. Sin embargo, algunas de estas casas todavía no pueden ser habitadas debido a los daños registrados.
La situación también golpeó directamente la economía de las familias del sector. Ingrid Quepumil Huentecura, dirigente de Taife, confirmó pérdidas totales de varios vecinos que mantenían siembras de avena, arvejas, habas y otras legumbres, cultivos que representan una fuente fundamental de sustento para las familias.
“Las pérdidas son totales” es parte del escenario que enfrentan quienes vieron sus potreros permanecer inundados durante varios días, afectando las siembras destinadas tanto al consumo como a la comercialización.
Municipio inició levantamiento de afectados
Durante este martes, equipos de la Municipalidad de Carahue comenzaron las visitas a terreno para inscribir a las familias afectadas en la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), luego de recibir la capacitación necesaria para realizar este proceso.
El alcalde de Carahue, Helmuth Martínez, explicó que el despliegue busca avanzar en el registro de las personas damnificadas y conocer directamente la situación que enfrentan las familias en los sectores afectados.
A este trabajo se sumó personal de apoyo proveniente de la Región Metropolitana. La seremi de Desarrollo Social y Familia, Paulina Fernández, señaló que este despliegue ha permitido avanzar rápidamente en el levantamiento de información y que, hasta ahora, más de 1.600 familias han sido encuestadas en la región.
Si bien actualmente La Araucanía se encuentra sin alertas meteorológicas vigentes, luego de la cancelación de una Alerta Amarilla y una Alerta Roja asociada a la crecida de ríos y cursos de agua, las autoridades mantienen un monitoreo constante de las condiciones en las zonas que fueron afectadas por las inundaciones.
Mientras tanto, las familias de Taife continúan revisando sus viviendas, terrenos y cultivos, enfrentando las consecuencias que dejó una emergencia que para muchos significó importantes pérdidas materiales y económicas.