Advierten que intensas lluvias podrían aumentar el riesgo de incendios forestales durante el verano en La Araucanía

22-10-2026

Las intensas precipitaciones registradas durante los últimos días en distintas zonas de Chile podrían generar condiciones favorables para la propagación de incendios forestales durante la próxima temporada de verano, especialmente en regiones como Valparaíso, Biobío y La Araucanía.


Así lo advirtió Jorge Leiva, jefe de carrera de Ingeniería Civil en Medio Ambiente y Sustentabilidad de la Universidad Bernardo O’Higgins, en el marco del Día Mundial contra el Cambio Climático, quien explicó que los fenómenos meteorológicos extremos pueden desencadenar nuevas emergencias durante los meses siguientes.


Según el especialista, las lluvias abundantes favorecen el crecimiento de pastizales y vegetación que, posteriormente, se secan debido al aumento de las temperaturas. Este material vegetal puede transformarse en combustible, facilitando la propagación de incendios forestales.


El riesgo resulta especialmente relevante en las zonas de interfaz urbano-forestal, donde las viviendas se encuentran próximas a sectores con abundante vegetación, una situación presente en distintas comunas de la zona centro-sur, incluida La Araucanía.


Sin embargo, el fenómeno también puede producir consecuencias inversas. Cuando un incendio destruye la vegetación de una ladera, el terreno pierde parte de su capacidad para retener agua y resistir la erosión, aumentando el riesgo de remociones en masa y aluviones ante futuras precipitaciones intensas.


“Los riesgos ya no llegan por separado, se van encadenando, y ese es uno de los grandes desafíos que tenemos como país”, advirtió Leiva.


El académico explicó que esta situación se relaciona con los efectos del calentamiento global, considerando que por cada grado de aumento de temperatura la atmósfera puede contener aproximadamente un 7% más de vapor de agua, favoreciendo precipitaciones más intensas cuando se presentan las condiciones meteorológicas necesarias.


Una advertencia similar realizó Miguel Castillo, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, quien ha estudiado la relación entre las precipitaciones y el comportamiento de los incendios forestales.


El especialista explicó que las lluvias favorecen la regeneración de pastos y matorrales, aumentando la cantidad de vegetación disponible para alimentar el fuego durante los meses cálidos.


No obstante, precisó que este fenómeno no necesariamente provoca un aumento en la cantidad de incendios, cuya ocurrencia está fuertemente relacionada con la actividad humana, sino que puede influir en la velocidad e intensidad con que se propagan.


“El hecho que haya llovido mucho aumenta la condición de propagación del fuego porque tiene mayor carga de combustible nuevo”, sostuvo Castillo.


En este contexto, los especialistas también advirtieron sobre la necesidad de fortalecer la planificación territorial y la infraestructura para enfrentar los efectos del cambio climático.


Leiva señaló que muchas ciudades fueron diseñadas considerando condiciones climáticas del pasado, lo que actualmente representa dificultades frente a precipitaciones extremas, inundaciones y otros eventos asociados al calentamiento global.


Por ello, planteó la importancia de implementar medidas de adaptación, mejorar los sistemas de alerta temprana, fortalecer la planificación urbana y promover la restauración de vegetación nativa.


“En el diagnóstico no llegamos tarde, pero en la implementación sí”, afirmó el académico, enfatizando que la prevención resulta fundamental para reducir los impactos de futuras emergencias.


La advertencia cobra especial relevancia para La Araucanía, donde la presencia de sectores rurales, áreas forestales y viviendas cercanas a la vegetación hace necesario reforzar las medidas preventivas antes del inicio de la temporada de mayor riesgo de incendios.